La importancia del juego en la infancia y el rol de las familias.





El juego aporta al niño placer y momentos de distracción, es una actividad que estimula y exige diferentes componentes del desarrollo infantil. Es el escenario en el cual los niños pueden practicar la experiencia de medir sus propias posibilidades en muchos ámbitos de su vida.

Permite controlar la ansiedad y aliviar tensiones y frustraciones, “cuando los niños juegan exteriorizan sus emociones”.


¿Qué aportes realiza el juego a las diferentes dimensiones de desarrollo durante la infancia?

· Aportes al desarrollo cognitivo: el juego permite poner en marcha las habilidades cognitivas del niño ( memoria, atención, concentración) en cuanto le permiten comprender su entorno y desarrollar su pensamiento.

· Aportes al desarrollo social: el niño puede jugar solo con los juegos, pero cuando alguien participa de su actividad, es el momento de compartir, de tener en cuenta a los otros, de comunicarse. El juego con pares y con adultos es un instrumento importante que facilita su desarrollo social, le permiten aprender los rudimentos de la reciprocidad –dar y recibir- y de la empatía.

· Aportes al desarrollo emocional: el niño decide la historia de los personajes de su juego, lo que hacen, cuanto tiempo, de qué manera. Además le presta sus sentimientos y sus emociones (la expresión de sí mismo). A través del juego se consigue un equilibrio emocional placentero, que siempre se tiende a buscar.

· Aportes al desarrollo motor: el juego estimula el desarrollo motor (motricidad gruesa, motricidad fina, coordinación óculo-manual) ya que constituye la fuerza impulsora para que realice la acción deseada, aprende a controlar y coordinar sus movimientos, su equilibrio y su fuerza muscular.


¿Cuál es el rol de las familias ante el juego en la infancia?


El juego es una actividad que permite crear un lazo fundamental entre padres e hijos y que establece una interacción mutua satisfactoria: el niño siente felicidad por el hecho de que sus padres jueguen con él y los padres se sienten satisfechos por esa felicidad.

Para ambos el juego es un momento de descubrimiento, a través del mismo los padres pueden ver lo que le gusta a su hijo; lo que puede hacer, cómo reacciona ante el éxito, el fracaso o situaciones divertidas. En tanto el niño, teniendo un dominio sobre el juego sabrá sorprender al adulto con su imaginación y ser objeto de su atención, lo cual le proporciona confianza y seguridad. El niño que juega con sus padres se siente atendido, cuidado y apreciado.


Tips para tener en cuenta a la hora de jugar con un niño:


· Que el niño guíe, que diga en que consiste el juego, que es lo que va a hacer y que nos dé un papel concreto para jugar.

· Aprovechar y explorar los elementos que tenemos en la casa, una almohada, un libro, son recursos para jugar. No siempre el juguete más costoso es el que más disfrute proporciona.

· El juego no es una tarea.

· La importancia de tomarse el tiempo a la hora de jugar con el niño, sin pensar en otras cosas y sin prisas. “Jugar no es perder el tiempo”.

· Tener en cuenta las preferencias de los niños, sin limitarse a ellas, pero si respetándolas y favoreciéndolas.





“Los mayores logros de un niño, son posibles en el juego”. Lev Vigostky













0 vistas