Las personas exitosas siempre desayunan, ¿sabes por qué?

Para empezar el día con energía es importante un buen desayuno. Muchas veces, por falta de tiempo, tanto nosotros como los chicos salimos de casa sin desayunar. Pero lo cierto es que el cuerpo necesita energía para realizar las tareas del día y cumplir con las exigencias físicas e intelectuales. Tomar un desayuno balanceado es la mejor manera de brindarle al cuerpo los nutrientes necesarios para realizar nuestras tareas diarias. Además, es la oportunidad que tiene el organismo de reponer energía tras varias horas de ayuno.



Por la noche, el cuerpo consume energía de la reserva de glucosa y de grasa que, si no se reabastece, se agota con rapidez. Cuando nos levantamos al día siguiente, el cuerpo reanuda su actividad y requiere de nutrientes que deben ser aportados por los alimentos.


Un desayuno saludable es aquel que contiene los principales grupos de alimentos: los lácteos, los cereales y las frutas.


-Lácteos: leche, queso y derivados. Fundamentalmente aportan proteínas y colaboran a cubrir el requerimiento diario de calcio. Son especialmente importantes para formar los huesos de niños y adolescentes en crecimiento. Asimismo, contienen vitaminas A, C y D.


-Frutas: son una estupenda forma de proporcionar a nuestro organismo la dosis diaria de vitaminas que necesita, sobre todo de vitamina C. Ayudan a regular nuestro intestino y refuerza las defensas de nuestro organismo. Debemos tener en cuenta que la fruta entera aporta una cantidad de fibra que no aporta el jugo natural exprimido.


-Cereales: pan integral, copos de cereal sin azúcar, avena o salvado de trigo. La versión integral de estas opciones, son ideales y casi imprescindible en el desayuno, debido a su alto contenido en hidratos de carbono de absorción lenta, fibra, minerales y vitaminas del grupo B.


Una opción saludable para el desayuno puede ser una taza de leche descremada, 1 cucharada sopera de avena, ruedas de banana o trozos de duraznos o frutillas. O bien, añadir una mezcla de frutas frescas a una taza de yogur descremado con cereales sin azúcar.



Fernández Virginia

Licenciada en Nutrición

M.P 818